Cuando hablamos de las plantas de Valencia, todos pensamos en los naranjos y el arroz.
Nuestra tierra tiene muchísimas otras plantas que forman parte de nuestras fiestas y tradiciones.
En Bétera, las protagonistas son las enormes alfàbegues, albahacas que se cultivan y cuidan durante meses para sus fiestas.
La murta y el lentiscle se han utilizado tradicionalmente en muchas procesiones. Cuando los pisas, desprenden ese olor que nos recuerda a la montaña.
En mi pueblo, Guadassuar, había dos plantas muy típicas que todo el que venía al porrat se tenía que llevar: la caña de azúcar y el margalló. El margalló (Chamaerops humilis) se cortaba por la base y se aprovechaba su interior para comerlo.
Y cómo olvidar la Tomatina de Buñol, donde el tomate se convierte en protagonista de una fiesta conocida en todo el mundo.
Las flores de la Batalla de Flores de Valencia o las palmeras de Elche son otros ejemplos de cómo las plantas forman parte de nuestra cultura.
Porque en Valencia las plantas no solo están en nuestros campos y jardines.
También forman parte de nuestras fiestas, nuestros recuerdos y nuestras tradiciones.
Valencia, la millor terreta del món