Hoy quiero hablaros de una verdadera heroína: la Allagoptera arenaria, una palmera muy diferente a las que estamos acostumbrados a ver.
También es conocida, según el libro de Cañizo, como palmera costera, cocotero de playa, coco da Praia o Caxando.
Su aspecto es muy peculiar. No tiene ese porte típico de las palmeras que todos conocemos, con un tronco alto y una copa en lo alto. La Allagoptera arenaria tiene un crecimiento mucho más bajo y compacto, con aspecto de arbusto o matorral.
Una superviviente
Me he quedado realmente asombrada al comprobar lo resistente que puede llegar a ser esta palmera.
Después de casi dos años de la DANA, encontramos unas Allagoptera arenaria que habían quedado debajo del letrero de Kuka y de otras plantas grandes.
Las hemos podido rescatar y, para nuestra sorpresa, han salido prácticamente perfectas.
Para mí ha sido casi un milagro y una muestra más de lo increíble que puede ser la naturaleza.
Una palmera muy particular
Una de las características que más llama la atención de esta especie es que su tallo puede desarrollarse de forma subterránea, algo que ayuda a explicar ese porte tan diferente y su aspecto de matorral.
No es una palmera que soporte bien las heladas. Sin embargo, en nuestro vivero hemos tenido durante estos dos últimos años algunas heladas de 2 o 3 grados bajo cero, aunque fueron de poca duración, y nuestras plantas han conseguido salir adelante.
Sus hojas también son muy características. Su forma y disposición le dan un aspecto redondeado y diferente, haciendo que sea una palmera muy original.
Según he leído, también tiene una floración bonita, aunque os tengo que confesar que yo todavía no la he visto en flor.
¿Puede estar cerca del mar?
Sí. Es una especie que acepta bien los ambientes costeros, además de soportar el sol directo.
Eso sí, como ocurre con muchas plantas, hay algo que debemos evitar: los encharcamientos.
¿Y en maceta?
Aquí tengo que contaros mi propia experiencia.
En algunos libros que estoy utilizando como referencia se indica que no es una especie adecuada para maceta.
Yo las tengo en maceta y, sinceramente, me gusta mucho la forma que están adquiriendo.
Quizás necesiten maceteros grandes para desarrollarse correctamente, pero viendo cómo están creciendo las nuestras, no descartaría cultivarlas en contenedor.
Y es que muchas veces una cosa es lo que nos dicen los libros y otra muy distinta es lo que nosotros podemos observar en nuestro propio vivero.
La Allagoptera arenaria me ha vuelto a demostrar que la naturaleza es mucho más resistente de lo que pensamos.
Después de casi dos años escondidas y sobreviviendo a unas condiciones muy duras, ahí están otra vez, creciendo y prácticamente perfectas.
Una auténtica heroína.