Una vez de vuelta en casa y después de llevar unos días intentando volver poco a poco a la normalidad, es hora de mirar nuestras plantas y ver qué necesitan.
Han estado mucho tiempo solas, sin nuestra compañía. Algunas han recibido demasiada agua y otras han pasado sed. No hemos podido tratarlas contra las plagas, abonarlas ni cuidarlas como hacemos habitualmente.
¡Por fin han vuelto nuestros seres queridos!.
Empezamos a limpiarlas, abonarlas, a tratarlas contra las plagas… y poco a poco ya se nota que están contentas y que todo vuelve a funcionar.
Octubre es un mes perfecto para cambiar nuestras plantas
Todavía tenemos días con bastantes horas de luz y las temperaturas son agradables. Por eso, octubre es un momento estupendo para trasplantar nuestras plantas.
Podemos aprovechar para pasarlas a una maceta más grande si las raíces ya necesitan más espacio, también para cambiar esa maceta por otra más bonita, con autorriego, con luz o simplemente que nos guste más.
Y ya que hacemos el cambio, también podemos renovar el sustrato y darle a nuestra planta un nuevo comienzo.
¿Maceta con autorriego o con plato?
Yo soy muy partidaria de que las plantas que tenemos en maceta lleven autorriego o un plato debajo.
Para mí hay dos razones fundamentales:
1. Autorriego:
Nos permite controlar mucho mejor el agua y mantener una reserva para la planta, siempre que se utilice correctamente.
2. Plato:
Evita que el agua ensucie el suelo y, además, nos ayuda a controlar mejor la cantidad de agua que necesita nuestra planta.
Muchas veces pensamos que cuidar una planta es simplemente regarla, saber controlar el agua es una de las claves para que crezca sana.
Así que, si llevas tiempo pensando en cambiar esa maceta, renovar el sustrato o darle un poco más de espacio a tu planta, octubre es un momento perfecto para hacerlo.
Recuerda: cuida de tus plantas y ellas cuidarán de ti.