Esta es una de las preguntas que seguramente nos vais a hacer estos días:
¿Por qué las mandarinas de Kuka están verdes y las que vemos en las tiendas ya son de color naranja?
La respuesta está en algo que para nosotros es muy importante: el frío y el tiempo de maduración de los cítricos.
Para que los cítricos saquen su color naranja necesitan frío. Hasta que no llegan las temperaturas más bajas, la piel de la mandarina puede permanecer verde aunque la fruta esté buena y tenga un buen grado de azúcar.
Y aquí viene algo curioso.
¿Cómo consiguen entonces algunas mandarinas ese color naranja tan pronto?
Los comercios comienzan a recolectar mandarinas durante la segunda o tercera semana de septiembre, dependiendo del grado de azúcar que tenga la fruta en ese momento.
Son mandarinas que todavía están muy verdes.
Una vez llegan al almacén, pasan por un proceso llamado desverdización. Se utiliza etileno, un gas que la propia fruta produce de forma natural, para conseguir que la piel pierda el verde y aparezca el color naranja.
Después pasan por otros procesos de acondicionamiento: se lavan y, finalmente, se les daf brillo para que tengan ese aspecto tan bonito que todos conocemos en las tiendas.
¿Y qué hacemos nosotros con las mandarinas Kuka?
Pues prácticamente lo contrario.
No buscamos que la mandarina parezca madura antes de tiempo.
Preferimos esperar.
Cuando empezamos a recoger nuestras mandarinas, esperamos aproximadamente 15 o 20 días para que alcancen un mejor grado de azúcar antes de ponerlas a la venta.
Y conforme va llegando el frío, nuestras mandarinas van sacando de manera natural ese color naranja.
Por eso podéis encontrar una mandarina Kuka todavía verde, pero con un grado de azúcar muy bueno.
Los cítricos tienen una particularidad
Los cítricos no son como otras frutas.
Una vez recolectados, el azúcar no sigue aumentando de la misma manera que puede hacerlo, por ejemplo, una manzana.
Por eso para nosotros es tan importante esperar el momento adecuado para recogerlos.
No queremos una mandarina que simplemente tenga un bonito color.
Queremos una mandarina que esté buena para comer.
Y esto los valencianos lo sabemos muy bien
Hay una cosa que siempre me ha hecho gracia.
Pon a un valenciano delante de una mandarina verde y una mandarina completamente naranja y pregúntale cuál quiere.
Si es de pueblo de naranjas cogerá la verde.
¿Por qué?
Porque aquí sabemos que el color no lo es todo.
Sabemos que una mandarina verde puede haber sido recogida más tarde que una mandarina que ya tiene un precioso color naranja, y que puede tener un grado de azúcar mayor.
Así que, si estos días recibís nuestras mandarinas y las veis verdes, no penséis que están verdes porque les falte maduración.
El color llegará con el frío.
Nosotros preferimos esperar unos días más y ofreceros una mandarina que haya tenido tiempo de alcanzar un buen grado de azúcar.
En Kuka no queremos que nuestras mandarinas simplemente parezcan buenas. Queremos que estén buenas.
Y poco a poco, cuando llegue el frío, también irán cogiendo ese precioso color naranja de manera natural.
Porque para nosotros, lo más importante sigue siendo lo mismo:
Producto natural, recogido en su momento y que esté bueno cuando llegue a vuestra casa.