Caquis: peritación daños sufridos por el pedrisco

Hoy estoy negra

Hoy hemos estado peritando los caquis después del pedrisco de la semana pasada.

Y lo peor es que todavía no sabemos realmente cuánto daño nos ha hecho.

Los caquis siguen en el árbol y, según las normas de Agroseguro, ahora hay que esperar. Hasta que llegue el momento de la recolección no sabremos realmente cuánto se ha perdido.

¿Os imagináis que esto pasara con una casa?

Es verano y una tormenta provoca goteras. Viene el perito, mira los daños y te dice:

«Ahora no puedo valorar lo que ha pasado. Esperaremos al invierno, cuando vuelva a llover, veremos qué goteras tiene entonces».

Pues eso es lo que sentimos muchas veces los agricultores.

El pedrisco ha caído. El daño está hecho. Los caquis han recibido el golpe y muchos ya no sirven para la venta.

Y aquí hay algo que quizá quien no trabaja en el campo no sabe: un caqui puede parecer perfecto a simple vista, sin embargo, tener un pequeño golpe que hará que no sea apto para la venta cuando llegue el momento de recogerlo.

Hay que esperar.

Mientras tanto, nosotros seguimos trabajando, regando, tratando y cuidando los árboles. Seguimos teniendo gastos y seguimos sin saber cuál será finalmente la pérdida.

Y esto es lo que más desespera.

Porque cuando hablamos de seguros agrarios, uno espera que estén precisamente para cubrirnos cuando ocurre un desastre, no para esperar a ver qué sucede meses después.

Y no estoy diciendo que tengan que pagarnos algo que no hemos perdido. Estoy diciendo que, si el pedrisco ha provocado un daño, lo lógico sería valorar ese daño cuando ocurre.

La agricultura ya tiene suficiente incertidumbre con el tiempo, los precios, las plagas, los costes y toda la burocracia que tenemos encima.

No necesitamos que además nos hagan esperar meses para saber cuánto nos ha perjudicado una tormenta.

Hoy estoy negra.

Y por eso quiero empezar a contar aquí, en este blog, lo que realmente ocurre en nuestra huerta valenciana.

No lo que se ve desde fuera.

Lo que vivimos nosotros, día a día.