¿Grava o corteza de pino? La elección depende de una cosa.

Me gusta mucho escribir estos artículos a partir de las preguntas que me hacen nuestros clientes.

Hoy una chica de Los Lagos me preguntaba qué era mejor colocar en su jardín: ¿grava o corteza de pino?

Y cuando me hacen esta pregunta, yo siempre hago otra antes de responder:

¿Vas a colocar una malla antihierbas debajo?

  • Si la respuesta es , para mí está claro: grava.
  • Si la respuesta es no, entonces elegiría corteza de pino.

Si colocamos malla antihierbas, grava

La grava son piedras y, aunque con el tiempo entre el polvo y la materia orgánica que se va acumulando pueden acabar apareciendo algunas malas hierbas, serán muchas menos.

Si vamos arrancándolas de vez en cuando, podemos mantener el jardín limpio durante mucho tiempo.

Y hay otra ventaja: si algún día nos cansamos de la grava, podemos retirarla, quitar la malla y volver a tener nuestro jardín prácticamente como estaba.

¿Y qué ocurre con la corteza sobre la malla?

Aquí es donde yo no la recomiendo.

La corteza de pino, con el paso del tiempo, se va deshaciendo y convirtiéndose en materia orgánica y sustrato.

Llega un momento en que tenemos prácticamente una capa de tierra encima de la malla.

Y cuando queramos retirarla, podemos encontrarnos con un problema: tierra, malla y más tierra, todo mezclado y mucho más difícil de quitar.

Por eso, si vamos a colocar malla antihierbas, para mí la combinación más lógica es:

Malla + grava.

Si no queremos colocar malla, corteza de pino

En este caso, mi elección sería siempre corteza de pino.

La corteza se irá descomponiendo poco a poco y, con el tiempo, tendremos que ir añadiendo más para mantener el grosor de la capa.

Pero eso forma parte de su funcionamiento.

Además, al no tener una malla debajo, el jardín puede seguir evolucionando con normalidad y, cuando queramos cambiarlo, no tendremos que enfrentarnos a una malla enterrada entre capas de tierra y materia orgánica.

¿Y poner piedras directamente sobre la tierra?

Se puede hacer, yo no soy partidaria.

Porque las piedras no desaparecen.

Con el tiempo tendremos tierra, polvo, materia orgánica y malas hierbas entre ellas, y las piedras seguirán ahí.

Cuando queramos cambiar el jardín, retirar todas esas piedras puede convertirse en un auténtico desastre.

Por eso, cuando me preguntan qué elegir, mi respuesta es muy sencilla:

  • Con malla: grava.
  • Sin malla: corteza de pino.

No hay una opción que sea siempre mejor que la otra. La clave está en cómo queremos preparar el jardín y, sobre todo, en si vamos a colocar malla antihierbas debajo.